Antecedentes

La devoción al Santísimo Cristo de Torrijos tiene su origen en el hallazgo de la Imagen ocurrido el día 29 de Septiembre de 1600 en la muralla de la antigua fortaleza árabe de Torija Tabaraid, sita en el término municipal de Valencina de la Concepción. Así, la tradición recoge que "el día del Arcángel San Miguel del año 1600 fue descubierta en este sitio la imagen del Santo Cristo de Torrijos y la cabeza del Apóstol San Pedro, las que habrán permanecido ocultas más de mil años. Este descubrimiento fue debido a una gallina, que picoteando en esta muralla logró abrir el hueco donde estaba esta milagrosa imagen".

Muy celebradas han sido las romerías en honor al Santo Cristo en Andalucía occidental, gozando de gran popularidad y devoción en los últimos cuatro siglos. Hasta los años 20 del pasado siglo, eran varias las hermandades que concurrían a la Hacienda de Torrijos en los domingos de octubre, procedentes de pueblos de toda la comarca aljarafeña, de la Vega del Guadalquivir y de la propia ciudad de Sevilla. Buena muestra de la devoción al Santísimo Cristo de Torrijos son los centenares de exvotos que se conservan en la capilla y que suponen una de las colecciones más numerosas de España. También numerosas son las indulgencias concedidas por distintos obispos, gracias entre las que destaca el Jubileo Perpetuo concedido por el Papa Pío VI el 4 de Septiembre de 1795 a todos los devotos  que visitasen la capilla del Señor. Durante el romanticismo, los viajeros europeos se fijan en las fiestas singulares de los pueblos, y la Romería de Torrijos no iba a ser menos, conservándose ricas descripciones de ella. Escritores y pintores de la talla de Manuel María Santana, Gustavo Adolfo Bécquer, Muñoz y Pabón, José Gestoso, Luis Montoto, Alonso Morgado, Muñoz Sanromán, José María Izquierdo, Alejandro Collantes, Eugenio Lucas, Eder y Gattens, Manuel Rodríguez Guzmán, Manuel Cabral-Aguado Bejarano, Gonzalo Bilbao o García Ramos se centran o describen la Romería de Torrijos en algunas de sus obras. También son notables las visitas documentadas que durante los siglos XIX y XX realizó la Familia Real Española, participando en la celebración de las romerías a mediados del ochocientos. Concretamente, destaca la presentación del infante D. Alfonso de Borbón al Santísimo Cristo en 1908, al poco de su nacimiento, hecho que se recuerda en la capilla con una placa cerámica.

A la vez que el Santísimo Cristo de Torrijos se situaba como la mayor devoción del Aljarafe sevillano y de numerosas localidades limítrofes, el pueblo de Valencina profesaba honda devoción a Nuestra Señora de la Estrella como su Patrona. Prueba de ello son los títulos que ostenta: es la Patrona del municipio desde tiempo inmemorial, la Titular de la Parroquia desde que existen documentos y la Alcaldesa Honoraria desde 1948. También fue devoción del Venerable Padre Fray Manuel Fernández, el conocido Padre Manolito, que hizo repicar las campanas de la Parroquia el 8 de Diciembre de 1854 para celebrar la proclamación del Dogma de la Inmaculada Concepción, teniendo Valencina el privilegio de ser el primer pueblo de España en celebrar esta proclamación. Dicho día, la Santísima Virgen de la Estrella fue sacada en procesión y se celebró función solemnísima en la plaza principal de la localidad. También fue devoción de Fray Ambrosio, Fray Diego y Fray Luis de Valencina, este último beatificado por el Papa Benedicto XVI en 2013.

Con una arraigada devoción en la localidad desde el siglo decimonónico, la Santísima Virgen de la Estrella presidía todos los cultos marianos del año que tuvieran carácter letífico y glorioso, estando organizados históricamente por la parroquia y, posteriormente, por las Hijas de María, asociación de mujeres devotas de la que se tienen primeras noticias en el siglo XIX. Contando además con la celebración de fastuosos cultos en su honor y con monumentales altares, la Patrona procesionaba anualmente para las fiestas de la Candelaria, Resurrección, Corpus Christi, Inmaculada Concepción, y a veces en el mes de mayo y el día de su festividad, el 8 de Septiembre, jornada de la Natividad de la Virgen María.